Deutscher Spiele Preis

Recientemente se ha destapado el ganador de este año del prestigioso Deutscher Spiele Preis, aunque no tan prestigioso como el Spiel des Jahres. Resulta que a medida que pasan los años y crece mi experiencia en esto de los juegos de mesa, menos me gusta el Spiel des Jahres y más el Deutscher Spiele Preis; el primero parece un galardón al mejor juego de mesa familiar y el segundo al mejor juego de mesa.

Agricola es el mejor juego del año según Deutscher Spiele Preis, acompañado en segunda posición por Stone Age y en tercera por Cuba. Del Agricola he hablado repetidamente en este blog, así que no creo que tenga que decir mucho más, me parece un grandísimo juego y un justo vencedor. Al Stone Age he jugado unas cuantas veces por Internet y me parece realmente bueno, es bonito, está muy bien pensado y compensado, y además, los dados le dan un toque especial. Al Cuba he jugado un par de veces y me ha dejado un poco frío, no sé, no le veo la gracia.

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19 septiembre, 2008 at 6:23 am 4 comentarios

Segunda semana de septiembre de 2008

Todo empezó el lunes pasado con la nueva temporada de juegos de mesa con la gente del trabajo. In the year of the dragon, uno de esos juegos que han gustado bastante, inauguró la temporada. Jugamos Noe, Quico, Fran y yo, y no se si por haber trabajado mucho o por todo lo contrario, estábamos un poco empanados. Quico empezó fuerte, comprando un privilegio doble, mientras los demás nos preparábamos de una u otra forma para las penurias que aguardaban. Dejé de un lado la iniciativa y me dediqué principalmente a construir nuevos palacios y llenarlos de geishas, estrategia que no había utilizado nunca. Minimicé todo lo que pude las pérdidas, aunque maravillas no se pueden hacer, cinco palacios y tres geishas son un importante lastre (aunque un buen puñado de puntos). Finalmente gané la partida con cerca de 100 puntos, aunque sinceramente creí que no iba a hacerlo. Noe, siempre primera en iniciativa, debería haber conseguido muchos más puntos con libros de lo que hizo… seguro que la cosa cambia en la próxima partida. Y por otro lado me hago algunas preguntas, ¿con cuántos palacios y personajes es posible acabar una partida? ¿realmente es tan buena la estrategia del privilegio doble?

El viernes por la tarde estuve con Raquel comprando en un conocido centro comercial de Barcelona. Cuando terminamos fuimos al Queimada, bar en el que se reúnen los aficionados a los juegos de mesa para jugar, hablar, beber y fumar. Allí nos encontramos muy buen ambiente y muchas caras conocidas. Con Perepau y el ilustre Oriol Comas nos sentamos a jugar una partida de Brass, juego al que Raquel siempre tiene ganas de jugar y que Oriol no había probado todavía. Expliqué a Oriol como se juega y aunque creo que no lo hice demasiado bien, fue suficiente. Durante la primera fase jugué a verlas venir, sin estrategia alguna. Durante la segunda fase construí todas las vías menos una, obteniendo un mínimo de cuatro puntos por cada una de ellas, vamos, una barbaridad. Gané la partida con cerca de 140 puntos. La verdad es que este juego jugado contra buenos jugadores es una auténtica gozada. A continuación nos quedamos colgados Perepau, Raquel y yo, pocos jugadores para jugar al Union Pacific. Aprovechamos para cenar mientras esperábamos que terminara una partida jugada por una pareja cuyos nombres no recuerdo, ya lo siento, aunque los conozco desde hace tiempo cuando coincidimos en Granollers. Es un juego que me había gustado la primera vez, pero que no me había entusiasmado, y como diría Perepau, necesitaba saber si tenía que venderlo o no; tengo por costumbre no quedarme con ningún juego que no me guste lo suficiente para jugarlo de vez en cuando. Los que habíamos jugado antes empezamos a ver cosas que no habíamos visto durante la primera partida. Los que no habían jugado antes, es decir, la misteriosa pareja ;), sufrieron un poco las consecuencias. El juego ha ganado bastante, es muy dinámico, sutil y realmente tenso cuando se aproxima un pago de dividendos, es decir, que no lo voy a vender. Por tercera vez esta semana, gané la partida por los pelos, un millón más que el segundo y dos más que el tercero.

Nota: resulta que la pareja misteriosa eran Genís (Opalpyr por la BSK) y Meri… famosos en el mundo entero por las jornadas de rol y juegos de mesa de Sabadell.

El sábado vinieron a cenar y a dormir a mi casa Pau y María, buenos amigos y jugadores más o menos habituales. Antes de cenar tuvimos tiempo de jugar al Time’s up!, juego que empieza a obsesionar a Raquel, quiere jugarlo a todas horas y yo no le dejo, hay que administrarlo en pequeñas dosis para no quemarlo. Ganamos Pau y yo sin demasiados problemas. Después de cenar un buen embutido de la tierra y una suculenta ensalada, empezamos a jugar al Age of empires III, juego que llamaba la atención de Pau y que todavía no había probado. Se trata de un juego que suele gustar casi siempre y ésta no fue una excepción. Fue una buena partida, aunque me lo pusieron demasiado fácil. Puse en práctica una estrategia puramente militar lo que me permitió dominar sin demasiados agobios tres regiones del nuevo mundo y hacer jugosos descubrimientos. Como no descuidé ninguno de los otros aspectos del juego y conseguí bastantes puntos con los edificios, gané la partida, la quinta consecutiva, estoy impresionado. Creo que es un error demasiado habitual dejar que el jugador que tiene el edificio que proporciona un soldado adicional, además consiga otro soldado desde la casilla del especialista correspondiente. Un jugador con dos o más soldados por turno es una máquina de matar, en una posición muy ventajosa para ganar la partida. Como a Raquel y a mí nos había gustado el Union Pacific la noche pasada, decidimos jugar otra partida, que además es suficientemente ligero para ser jugado a última hora de la noche. Pau y María no habían jugado antes, aunque no me costó demasiado explicarles las reglas. En esta ocasión me propuse bajar cartas del mayor número de empresas posible, estrategia que sinceramente creí que me iba a dar la victoria, pero no fue así. Ganó Raquel, seguida de cerca por Maria. A la mañana siguiente, después de desayunar, jugamos una partida de Brass. Pau y María no habían jugado antes, así que me tocó explicar las reglas otra vez. Mientras que Maria creo que lo pilló relativamente bien, Pau tuvo problemas durante la primera fase; es algo que suele pasar, es un juego de reglas un tanto enrevesadas y cuesta cogerle el truco. Creo que durante la segunda fase todo quedó un poco más claro, o por lo menos eso espero, porque me gustaría repetir algún día. Por fin ganó Raquel, a la que hasta ayer se le había resistido la victoria. No jugué muy bien, siempre fui un paso por detrás y eso se paga.

15 septiembre, 2008 at 12:14 pm Deja un comentario

Primera semana de septiembre de 2008

Este fin de semana tocaba ir a casa de mi suegro, lo que significa que se jugará a juegos de mesa con casi total seguridad.

Times up!

Time's up!

Empezamos la tarde con Time’s up!, un tipo de juego muy poco habitual en mi ludoteca. Raquel muchas veces se queja precisamente de eso, de que nos falta algún juego tipo Party… y mira por donde, había oído hablar bien de este juego y la semana pasada lo añadí a la cesta de la compra de mi último pedido a la PCra. Jugamos Mari, Rafa hijo, Encarni, Rafa padre, Raquel y yo, hombres contra mujeres, un clásico. Es muy sencillo, se trata de que tus compañeros adivinen personajes, en una primera ronda pudiendo decir lo que quieras, en una segunda ronda pudiendo decir una sola palabra y en una tercera ronda haciendo gestos. La verdadera gracia del juego es que los personajes se mantienen durante las tres rondas, para que cada vez sea más fácil adivinarlos, ya que adivinar “Carmen Maura” haciendo gestos sería imposible sin las dos rondas previas. Me gustó, no para jugarlo cada día, pero me gustó. Las dos partidas las ganamos los hombres, que conste en acta.

Tinners trail

Tinners' trail

Lo último del diseñador del Brass es Tinners’ trail, un juego que ya había probado hace algunas semanas y que necesitaba jugar otra vez para confirmar algunos temores. Tengo la impresión que por el momento Brass es el único juego que realmente me gusta de Martin Wallace, Perikles y Railroad Tycoon también me gustan, pero menos, y es probable que cuando pruebe el Age of Steam también me guste. Byzantium y Tinners’ trail no me han gustado nada, el primero porque no lo entiendo y el segundo porque me parece malo, sí, he dicho malo, podéis quemarme en la hoguera. Se trata de un juego en el que las acciones a realizar son evidentes, demasiado evidentes. Es que incluso las subastas tienen muy poca gracia, ya que el precio mínimo está bastante claro (el precio de los recursos se puede intuir, el mínimo si no lo vas a extraer esta ronda, el actual si vas a extraerlo esta ronda). No se, sinceramente no se que puede haber visto la gente en este juego, aunque para gustos colores, claro, aunque a mí me cueste entenderlos. Jugamos Encarni, Rafa, Raquel y yo, y a ninguno nos gustó, aunque aguantamos toda la partida. Ganó Raquel (o Rafa, no lo recuerdo muy bien), aunque fue lo menos interesante de la noche.

Power grid

Power grid

El domingo por la mañana, como ya suele ser habitual en casa de mi suegro, hubo tiempo para una partida, en esta ocasión de Power grid. Jugamos Encarni, Rafa, Raquel y yo. El único mapa que todavía no habíamos probado es el de Francia, que por algún motivo es el que peor pinta me tenía. Efectivamente no es ninguna maravilla, pero no está mal, París con tres espacios juntos provoca situaciones bastante curiosas. Gané la partida, sorprendiendo a todos en una última ronda en la que construí en 6 ciudades, alcanzando las 17 requeridas… algo que los demás deberían haber tenido en cuenta.

Y con esto y un bizcocho, mañana o pasado vuelvo a escribir, que empieza una nueva temporada de juegos de mesa con la gente del trabajo y hay que hacer balance de la temporada pasada.

8 septiembre, 2008 at 11:37 am Deja un comentario

Theseus

Como ya comenta el propio Perepau aquí y aquí, resulta que su magnífico juego Theseus ha ganado el prestigioso premio que otorga la ludoteca Boulogne-Billancourt, sin duda lo más de lo más cuando hablamos de concursos de juegos de mesa. El juego es de esos que tiene algo especial, de esos que cuando los juegas sabes que tiene un potencial enorme. ¿Qué más puedo decir? Pues que me alegro un montón, el juego y el autor se lo merecen, y yo creo que esto es sólo el principio. Felicidades Perepau, de verdad, eres el mejor.

7 septiembre, 2008 at 4:16 pm Deja un comentario

Agricola para novatos (variante)

Uno de los pocos problemas que le veo al Agricola es la posibilidad de que desilusione a un jugador novato. ¿Por qué? Pues porque es posible que le quede una granja miserable, poco evolucionada, sosa, triste, etc. y entonces diga que no le gusta el juego. Es posible que incluso los demás jugadores se rían de la mierda de granja que ha construido ;). ¿Solución? A mí se me ocurrió una y a des06 de la BSK otra, que reproduciré aquí sin el permiso del autor y sin miedo a las represalias.

Primera solución: cada jugador puede escoger una acción antes de empezar la partida, pudiendo dos jugadores escoger la misma acción. De esta forma un jugador podría empezar con las 3 comidas de inicio y 3 maderas adicionales por ejemplo, que parece poca cosa, pero realmente funciona. Habitualmente suelo coger Arar un campo, ya que me gusta haber sembrado durante el primer periodo, pero eso ya es cuestión de gustos.

Segunda solución (des06): durante el primer periodo se jugarán 5 rondas en vez de 4. ¿Cómo? Jugando una primera ronda sin levantar ninguna carta. De esta forma los jugadores habrán realizado 2 acciones antes de empezar la partida de verdad. Sinceramente me gusta esta solución, pero todavía no me he acordado de probarla.

28 agosto, 2008 at 6:36 pm Deja un comentario

12 horas de juegos de Vallgorguina

Como ya comenta Perepau en su blog, el pasado viernes se celebró la primera edición de las 12 horas de juegos de Vallgoguina, un evento al que espero continuar asistiendo durante muchos años. Raquel y yo somos viejos conocidos en la casa de Perepau y sabemos que si no llevamos algo para acompañar los muchos cafés que se sirven en esa casa, nos miran mal y no nos dejan ganar a ningún juego ;), así que antes de ir para allí, compramos diversos tipos de cocas que desaparecieron rápidamente después de comer.

Union Pacific

Union Pacific

Las partidas empezaron en cuanto llegamos. Perepau (sustituido por Artur), Mª del Mar, Raquel y yo estrenamos el Union Pacific, un juego del que había oído hablar bastante bien. Lo primero que llama la atención de este juego es lo feo que resulta el tablero, por no hablar de lo que cuesta distinguir los tipos de vías a los que ya no tienen la buena vista de sus años mozos. La partida empezó falta de tensión, ninguno sabíamos jugar y no sabíamos muy bien por donde iban los tiros. De repente apareció la primera carta de pago de dividendos, pillándonos a todos sin haber bajado ni una sola carta, aunque de alguna forma nos ayudó a comprender la esencia y el objetivo del juego. A partir de ahí la partida fue bastante fluida y ganó en tensión, especialmente cada vez que se intuía que podía aparecer una nueva carta de pago de dividendos. Ganó Raquel, aunque Mª del Mar y Artur creo que quedaron bastante cerca. El juego me gustó bastante, pese a mi discreto último puesto.

Mientras se decidía si era la hora de comer o no, puse sobre la mesa los componentes de un nuevo juego que tengo en mente, que por ahora llamaré Medievo. Perepau, Artur, Raquel y yo conseguimos jugar una partida completa, que no está nada mal para un juego que todavía no había probado, pero no me gustó demasiado. Creo que tiene algunas mecánicas interesantes pero nada más, tendré que darle muchas más vueltas antes de probarlo de nuevo. Por cierto, ganó Raquel.

Después de una agradable comida, probamos un nuevo juego de Perepau, uno llamado El castell de Kokorin. Me pareció un excelente juego infantil, incluso familiar, entretenido y como ya dije, mucho mejor que alguno de los juegos que hay en el mercado. Jugar con los ojos vendados es un acierto y que puedan jugar hasta 10 jugadores, otro. Creo que además tiene bastantes posibilidades, una de ellas por ejemplo que las habitaciones sean losetas y que la forma y el tamaño del castillo no tenga por que ser siempre la misma. A Raquel le ha encantado y yo me lo apunto para jugarlo con mi sobrina en cuanto vea que tiene edad suficiente. Por otro lado, no todo es maravilloso, el ganador de las partidas viene algunas veces determinado por la suerte y no por lo bien que se ha jugado, aunque esto en definitiva es un mal menor cuando se trata de un juego para niños. ¿Sería posible eliminar el factor suerte de este juego? A mí no se me ocurre, pero si fuera posible, sería muy interesante.

Agricola

Agricola

Después de recorrer a tientas los oscuros corredores del castillo, nos pusimos con el Agricola mientras en otra mesa jugaban a En el año del dragón, partida que por cierto no pudieron acabar. Mª del Mar, Artur y yo jugamos una partida bastante fluida. Era la primera partida para Artur, la segunda para Mª del Mar y la enésima para mí, así que una vez más me tocó jugar al modo familiar. Gané yo, como ya viene siendo costumbre en los últimos tiempos, aunque Mª del Mar no me lo puso nada fácil.

Maharaja

Maharaja

Desde primera hora tenía ganas de jugar al Maharaja, juego que cada vez me gusta más y que gusta igualmente en la casa de Perepau. Jugamos Jaume, Artur, Mª del Mar, Raquel y yo, todos jugadores experimentados, lo que se notó desde la primera ronda. Se trata de un juego que estresa, nunca sabes que es lo que va a ocurrir, es caótico, imprevisible y esa es su verdadera esencia. Entiendo que haya gente a la que no le pueda gustar, pero a mí me encanta. Gané yo, aunque lo hice en parte gracias a una polémica decisión de Artur que me favoreció considerablemente.

Principes de Florencia

Príncipes de Florencia

Después de cenar bocadillos con buen embutido de la tierra, estrenamos Príncipes de Florencia, juego del que seguramente sea mi diseñador favorito, Wolfgang Kramer. A este juego le tenía un poco miedo, pues con el reglamento en la mano no me hacía una idea de cómo se iban a desarrollar las partidas. Ninguno habíamos jugado antes, así que me tocó explicarlo de aquella manera; suerte de reglamento que incluye un resumen en el margen. Hasta que no terminamos de jugar la primera ronda, no nos quedó claro cómo se jugaba. Si no recuerdo mal, jugamos Mª del Mar, Perepau, Artur, Raquel y yo. El juego me gustó bastante, especialmente la subasta de la primera fase, aunque no me fascinó. En general creo que también gustó, excepto a Perepau que le dejó algo frío. Así son los juegos, unos gustan y otros no. Ganó Mª del Mar, ayudada durante toda la partida por ¿su sobrino?, cuando todo el mundo daba por hecho que yo sería el ganador. Por resaltar un detalle negativo, no me gusta el tipo de letra utilizado en cartas y tableros, unas veces cuesta de entender y otras es demasiado pequeño.

Finalmente, cuando ya nos íbamos a ir a casa, nos dejamos convencer para jugar a Dinamita, el juego anteriormente conocido como Ran-king. De este juego poco puedo decir que no haya dicho antes. Respecto a la vez anterior, había algunas novedades, imanes, agujeros negros y paredes. Mientras que los imanes y los agujeros negros me parecieron prescindibles, aumentan demasiado el caos, las paredes me gustaron bastante más, precisamente por lo contrario. Creo que la esencia del juego es el caos, como en el Maharaja, pero yo creo que no hay que pasarse. Por lo demás, un muy buen juego con un acertado cambio de nombre, que por cierto no termina de gustar a Raquel. Es curioso, dice que no lo entiende y no me lo explico, el juego es bastante sencillo. Son cosas que pasan, pues esa misma frase se la he escuchado a otra gente de juegos como por ejemplo el Perikles y tampoco me lo explico, no es tan complicado.

En resumen, un día estupendo con buenos juegos y mejores jugadores.

28 agosto, 2008 at 4:28 pm 2 comentarios

El caballero oscuro

Señoras, señores, no perdáis la oportunidad de ver esta fascinante película. El caballero oscuro no es de la mejor película de la historia como algunos se empeñan en decir, pero es una muy buena película, de la misma forma que Agricola no es el mejor juego de mesa de la historia, pero es un muy buen juego. Me ha parecido bastante curioso los caminos paralelos que han seguido ambos.

26 agosto, 2008 at 6:58 am 2 comentarios

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