Archive for agosto, 2008

Agricola para novatos (variante)

Uno de los pocos problemas que le veo al Agricola es la posibilidad de que desilusione a un jugador novato. ¿Por qué? Pues porque es posible que le quede una granja miserable, poco evolucionada, sosa, triste, etc. y entonces diga que no le gusta el juego. Es posible que incluso los demás jugadores se rían de la mierda de granja que ha construido ;). ¿Solución? A mí se me ocurrió una y a des06 de la BSK otra, que reproduciré aquí sin el permiso del autor y sin miedo a las represalias.

Primera solución: cada jugador puede escoger una acción antes de empezar la partida, pudiendo dos jugadores escoger la misma acción. De esta forma un jugador podría empezar con las 3 comidas de inicio y 3 maderas adicionales por ejemplo, que parece poca cosa, pero realmente funciona. Habitualmente suelo coger Arar un campo, ya que me gusta haber sembrado durante el primer periodo, pero eso ya es cuestión de gustos.

Segunda solución (des06): durante el primer periodo se jugarán 5 rondas en vez de 4. ¿Cómo? Jugando una primera ronda sin levantar ninguna carta. De esta forma los jugadores habrán realizado 2 acciones antes de empezar la partida de verdad. Sinceramente me gusta esta solución, pero todavía no me he acordado de probarla.

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28 agosto, 2008 at 6:36 pm Deja un comentario

12 horas de juegos de Vallgorguina

Como ya comenta Perepau en su blog, el pasado viernes se celebró la primera edición de las 12 horas de juegos de Vallgoguina, un evento al que espero continuar asistiendo durante muchos años. Raquel y yo somos viejos conocidos en la casa de Perepau y sabemos que si no llevamos algo para acompañar los muchos cafés que se sirven en esa casa, nos miran mal y no nos dejan ganar a ningún juego ;), así que antes de ir para allí, compramos diversos tipos de cocas que desaparecieron rápidamente después de comer.

Union Pacific

Union Pacific

Las partidas empezaron en cuanto llegamos. Perepau (sustituido por Artur), Mª del Mar, Raquel y yo estrenamos el Union Pacific, un juego del que había oído hablar bastante bien. Lo primero que llama la atención de este juego es lo feo que resulta el tablero, por no hablar de lo que cuesta distinguir los tipos de vías a los que ya no tienen la buena vista de sus años mozos. La partida empezó falta de tensión, ninguno sabíamos jugar y no sabíamos muy bien por donde iban los tiros. De repente apareció la primera carta de pago de dividendos, pillándonos a todos sin haber bajado ni una sola carta, aunque de alguna forma nos ayudó a comprender la esencia y el objetivo del juego. A partir de ahí la partida fue bastante fluida y ganó en tensión, especialmente cada vez que se intuía que podía aparecer una nueva carta de pago de dividendos. Ganó Raquel, aunque Mª del Mar y Artur creo que quedaron bastante cerca. El juego me gustó bastante, pese a mi discreto último puesto.

Mientras se decidía si era la hora de comer o no, puse sobre la mesa los componentes de un nuevo juego que tengo en mente, que por ahora llamaré Medievo. Perepau, Artur, Raquel y yo conseguimos jugar una partida completa, que no está nada mal para un juego que todavía no había probado, pero no me gustó demasiado. Creo que tiene algunas mecánicas interesantes pero nada más, tendré que darle muchas más vueltas antes de probarlo de nuevo. Por cierto, ganó Raquel.

Después de una agradable comida, probamos un nuevo juego de Perepau, uno llamado El castell de Kokorin. Me pareció un excelente juego infantil, incluso familiar, entretenido y como ya dije, mucho mejor que alguno de los juegos que hay en el mercado. Jugar con los ojos vendados es un acierto y que puedan jugar hasta 10 jugadores, otro. Creo que además tiene bastantes posibilidades, una de ellas por ejemplo que las habitaciones sean losetas y que la forma y el tamaño del castillo no tenga por que ser siempre la misma. A Raquel le ha encantado y yo me lo apunto para jugarlo con mi sobrina en cuanto vea que tiene edad suficiente. Por otro lado, no todo es maravilloso, el ganador de las partidas viene algunas veces determinado por la suerte y no por lo bien que se ha jugado, aunque esto en definitiva es un mal menor cuando se trata de un juego para niños. ¿Sería posible eliminar el factor suerte de este juego? A mí no se me ocurre, pero si fuera posible, sería muy interesante.

Agricola

Agricola

Después de recorrer a tientas los oscuros corredores del castillo, nos pusimos con el Agricola mientras en otra mesa jugaban a En el año del dragón, partida que por cierto no pudieron acabar. Mª del Mar, Artur y yo jugamos una partida bastante fluida. Era la primera partida para Artur, la segunda para Mª del Mar y la enésima para mí, así que una vez más me tocó jugar al modo familiar. Gané yo, como ya viene siendo costumbre en los últimos tiempos, aunque Mª del Mar no me lo puso nada fácil.

Maharaja

Maharaja

Desde primera hora tenía ganas de jugar al Maharaja, juego que cada vez me gusta más y que gusta igualmente en la casa de Perepau. Jugamos Jaume, Artur, Mª del Mar, Raquel y yo, todos jugadores experimentados, lo que se notó desde la primera ronda. Se trata de un juego que estresa, nunca sabes que es lo que va a ocurrir, es caótico, imprevisible y esa es su verdadera esencia. Entiendo que haya gente a la que no le pueda gustar, pero a mí me encanta. Gané yo, aunque lo hice en parte gracias a una polémica decisión de Artur que me favoreció considerablemente.

Principes de Florencia

Príncipes de Florencia

Después de cenar bocadillos con buen embutido de la tierra, estrenamos Príncipes de Florencia, juego del que seguramente sea mi diseñador favorito, Wolfgang Kramer. A este juego le tenía un poco miedo, pues con el reglamento en la mano no me hacía una idea de cómo se iban a desarrollar las partidas. Ninguno habíamos jugado antes, así que me tocó explicarlo de aquella manera; suerte de reglamento que incluye un resumen en el margen. Hasta que no terminamos de jugar la primera ronda, no nos quedó claro cómo se jugaba. Si no recuerdo mal, jugamos Mª del Mar, Perepau, Artur, Raquel y yo. El juego me gustó bastante, especialmente la subasta de la primera fase, aunque no me fascinó. En general creo que también gustó, excepto a Perepau que le dejó algo frío. Así son los juegos, unos gustan y otros no. Ganó Mª del Mar, ayudada durante toda la partida por ¿su sobrino?, cuando todo el mundo daba por hecho que yo sería el ganador. Por resaltar un detalle negativo, no me gusta el tipo de letra utilizado en cartas y tableros, unas veces cuesta de entender y otras es demasiado pequeño.

Finalmente, cuando ya nos íbamos a ir a casa, nos dejamos convencer para jugar a Dinamita, el juego anteriormente conocido como Ran-king. De este juego poco puedo decir que no haya dicho antes. Respecto a la vez anterior, había algunas novedades, imanes, agujeros negros y paredes. Mientras que los imanes y los agujeros negros me parecieron prescindibles, aumentan demasiado el caos, las paredes me gustaron bastante más, precisamente por lo contrario. Creo que la esencia del juego es el caos, como en el Maharaja, pero yo creo que no hay que pasarse. Por lo demás, un muy buen juego con un acertado cambio de nombre, que por cierto no termina de gustar a Raquel. Es curioso, dice que no lo entiende y no me lo explico, el juego es bastante sencillo. Son cosas que pasan, pues esa misma frase se la he escuchado a otra gente de juegos como por ejemplo el Perikles y tampoco me lo explico, no es tan complicado.

En resumen, un día estupendo con buenos juegos y mejores jugadores.

28 agosto, 2008 at 4:28 pm 2 comentarios

El caballero oscuro

Señoras, señores, no perdáis la oportunidad de ver esta fascinante película. El caballero oscuro no es de la mejor película de la historia como algunos se empeñan en decir, pero es una muy buena película, de la misma forma que Agricola no es el mejor juego de mesa de la historia, pero es un muy buen juego. Me ha parecido bastante curioso los caminos paralelos que han seguido ambos.

26 agosto, 2008 at 6:58 am 2 comentarios

Tercera semana de agosto de 2008

¡Ya estoy aquí! Me he casado, he estado de viaje por Tailandia y ya estoy aquí, sin olvidarme ni de los juegos de mesa, ni de mi blog. Durante mi viaje a Tailandia a lo único a lo que jugué fue al San Juan con Raquel, así que tenía mono, para que os voy a engañar. San Juan es un buen juego, entretenido, elegante y adecuado para jugar en cualquier momento, pero no es uno de esos juegos que me llena, simplemente me entretiene, que no es poco, pero le falta ese puntito que convierte lo bueno en extraordinario. Para superarlo coincidí con mi cuñado Rafa y con su novia este fin de semana pasado, y no estuvo nada mal.

Power grid

Power grid

Al día siguiente de volver de Tailandia, de nuevo hicimos las maletas y marchamos para casa de mi suegro. El equipaje incluía el Power grid, juego al que hacía tiempo que no jugaba y que es uno de mis favoritos. Después de cenar y con nuestros cubatas preparados, nos pusimos Mari, Rafa, Raquel y yo. En esta ocasión escogí el mapa de Italia, que me sonaba que era bueno para cuatro jugadores y que no lo habíamos probado todavía. La partida estuvo muy interesante, fue dinámica, como lo suelen ser siempre las partidas con mis cuñados, y el final fue bastante apretado. Raquel suele ser la favorita, pero esta vez nos disputamos la partida entre su hermano Rafa y yo. Finalmente ganó Rafa, que consiguió abastecer a 17 ciudades mientras que yo solo pude abastecer a 16, una pena, porque creo que estaba jugando una buena partida y en caso de empate le hubiera ganado por dinero. Ya tengo ganas de jugar la revancha.

Agricola

Agricola

Cuando terminamos la partida de Power grid nos fuimos a dormir. A la mañana siguiente, bastante temprano y después de un buen desayuno, nos pusimos con el Agricola, el juego de moda y actual número 1 de la BoardGameGeek. Tengo que admitir que me gusta jugar por la mañana, es cuando tengo la mente más despierta y por tanto, cuando mejor juego. Mari no estaba muy por la labor de jugar al Agricola, la vez anterior le pareció un poco pesado y no tenía muchas ganas. Como a mí me cuesta creer que a alguien no le guste el Agricola, no tuvo más remedio que jugar. En esta ocasión creo que le gustó bastante más y para nada se le hizo pesado, es más, fue todo lo contrario, coincidió con Raquel en que las partidas son demasiado cortas. Es cierto que cuando acabas muchas partidas te quedas con las ganas de jugar un par de rondas más para completar la granja, pero así son las cosas. La próxima partida la jugaremos en el modo avanzado, a ver que pasa, que yo ya tengo ganas. Jugamos los mismos, Mari, Rafa, Raquel y yo. Era el favorito y no defraudé, gané yo, aunque sinceramente creí que me iba a ganar Rafa, que tenía una granja más bonita. No se cuales fueron las claves de mi victoria, seguramente el terminar con 5 personas y 4 habitaciones de piedra.

Caylus magna carta

Caylus magna carta

Caylus magna carta se está convirtiendo en uno de los juegos imprescindibles cuando juego con mis cuñados. El juego resulta trepidante, ya que lo jugamos a toda pastilla, es como si todos tuvieramos claro que es lo que queremos hacer. Jugamos los mismos, Mari, Rafa, Raquel y yo. La primera partida la gané yo, gracias a los muchos marcadores de castillo que había conseguido (y el oro correspondiente). La segunda partida la ganó Raquel, aunque yo me hubiera jugado un brazo a que iba a hacerlo Mari, que tenía construidos todos sus edificios (incluyendo un par de ellos de prestigio). Esta segunda partida fue una partida atípica, durante las primeras rondas apenas hubo interes por los marcadores de castillo, lo que provocó que hubiera que descartar unos cuantos. Está claro que hay diferentes estrategias para ganar, pero que si te centras en obtener puntos de una sola forma y descuidas todo lo demás, lo tienes muy complicado.

Age of empires III

Age of empires III

Como viene siendo habitual, también jugamos al Age of empires III, esta vez en casa de mi suegra, que no dudó en apuntarse. Mi suegra no es muy amiga de los juegos de complejidad media-alta, es más de juegos tipo Genial, Rummicub, No thanks!, etc., pero por algún motivo, seguramente por lo intuitivo que resulta, la primera vez le gustó bastante. Jugamos Mª Jose, Mari, Raquel y yo, Rafa no pudo jugar porque era el único que tenía que trabajar, una pena. Por mi parte fue un auténtico despropósito, el dinero me salía por las orejas, pero no supe invertirlo correctamente. Ganó Mari, sin dejar opción a que lo hiciera ningún otro. Consiguió más de 40 puntos en descubrimientos, una auténtica barbaridad, especialmente porque no descuido ninguna de las otras cosas. Si no recuerdo mal, consiguió alrededor de 120 puntos, que no está nada mal.

También jugamos unas cuantas partidas al Genial, pero como es un juego que ni fu ni fa, no diré nada más, que ya estoy cansado de escribir.

Y con esto y un bizcocho, hasta pronto.

22 agosto, 2008 at 8:00 am Deja un comentario


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